lunes, 21 de enero de 2013


Enseñar Evolución


 Uno de los conceptos más importantes a enseñar es el de evolución, considerado como núcleo unificador de los contenidos de la biología actual.  A través del  cual se  explica el origen y cambios a través del tiempo de las diversas formas de vida como resultado de variaciones en su acervo genético; siendo la base que sustenta los avances biotecnológicos actuales.
Frente a la importancia que tiene la inclusión de estos contenidos, bases fundamentales del pensamiento biológico, su enseñanza aún presenta algunas dificultades, principalmente en relación a la selección y secuenciación de contenidos y en la elección de estrategias que faciliten la superación de los obstáculos de aprendizaje derivados del nivel de complejidad y abstracción propia de los contenidos y por las ideas previas arraigadas en el sentido común.
Preguntas fundamentales
Las preguntas fundamentales que surgen al incluir un tema en nuestra planificación curricular pueden ser: ¿para qué lo enseño? Es decir cuál es la finalidad. ¿Por qué lo debo enseñar?, qué o quienes legitiman los contenidos. ¿Qué quiero que aprendan? , las intenciones educativas, los objetivos que me propongo. ¿Qué voy a enseñar para que aprendan eso? (hechos, modelos, procesos, actitudes…). ¿Cómo lo voy a enseñar?, con qué estrategias, con qué enfoque, en qué contexto… Y por último: ¿Cómo me doy cuenta que lo aprendieron?,  ¿qué indicadores “me dicen” de alguna manera  que “están aprendiendo”, que construyeron los conceptos propuestos o “evolucionaron” en su construcción.

Finalidades y Legitimaciones previstas
Para qué se enseña evolución y por qué se debe enseñar evolución. ¿Por qué y para qué enseñar el modelo explicativo consensuado por al comunidad científica actual? ¿Qué ocurre si están ausentes estos contenidos?
Al no enseñar evolución se niegan las ideas básicas de la biología molecular, la ecología, la genética y la biotecnología. Se niega el conocimiento científico. Al no divulgarse y enseñarse, ese conocimiento se convierte en capital de unos pocos privilegiados. El ciudadano, no puede decidir, protestar, requerir, votar en pos de su defensa sin una fundamentación coherente si se le niega la educación científica pertinente. El pueblo perderá el control de las políticas científicas, las multinacionales y las empresas económicamente poderosas definirán qué investigar, darán prioridad a sus propios intereses.
Al negar la educación científica, se niega el conocimiento a la población y al tener la ciudadanía ignorante en cuestiones científicas, se pierden los controles democráticos, unos pocos, con gran poder económico decidirán cosas tan importantes como la salud, el medioambiente, el futuro de la humanidad y su incidencia en la evolución de la vida del planeta Tierra de aquí en adelante.
Los contenidos evolutivos forman una parte fundamental dentro de la alfabetización científica de los alumnos de nivel secundario básico y superior. Y su construcción se debe comenzar desde la educación primaria.
La alfabetización científica apunta a la formación de un espíritu crítico (Fourez, 1994). Mediante ella se tratará de brindar los recursos necesarios para utilizar los conceptos científicos e integrar valores y saberes para tomar decisiones responsables en la vida cotidiana, permitiendo al ciudadano común formar parte de una sociedad que pueda ejercer el control sobre las ciencias y las tecnologías que ella misma construye.
Por medio de la alfabetización científica se intentan superar los obstáculos del “sentido común” dándoles los medios para que el sujeto pueda diferenciar opiniones personales de explicaciones científicos, discriminar entre fuentes válidas de información científica de las falacias de las pseudociencias y pueda buscar y recurrir a ellas cuando necesite tomar decisiones.
La enseñanza de la evolución como parte de una alfabetización científica esencial debe permitir la comprensión de las implicaciones de las ciencias biológicas y las tecnologías, valorar la investigación y desarrollo tecnológico asociados a las aplicaciones sustentadas por el encuadre teórico de la biología evolutiva. Permitir la comprensión de hechos que implican la explicación de procesos evolutivos como por ejemplo, la resistencia de las bacterias a los antibióticos y el manejo de los plaguicidas. Además se debe sumar el aprecio cultural de los contenidos científicos relacionados con las teorías evolutivas y su historia, por el hecho mismo de la estimulación intelectual que suscitan, por ser partes fundamentales de los debates filosóficos actuales y que tienen incidencias en diversos campos del quehacer humano.
¿Quién o quienes legitiman los contenidos que se incluyen en la enseñanza de la evolución? Esta pregunta se sumerge en el campo de la filosofía de la educación y no podría desarrollar una respuesta abarcativa en este trabajo, pero de una manera simple se podría decir que la legitimación está dada por la comunidad científica actual, las orientaciones político económicas del gobierno y las políticas educativas que estimulan de alguna manera la inclusión de ciertos contenidos básicos y formulan  indicaciones para darlos. La selección y secuenciación de los mismos es tarea y responsabilidad del docente, aunque a veces se tome de las propuestas editoriales.

Enfoque CTS
El enfoque CTS (Ciencia, Tecnología, Sociedad se aplica a la enseñanza de la ciencia y representa en la actualidad la posibilidad de superar los prejuicios y contradicciones que siguen dificultando la correcta integración de estos conocimientos en los alumnos e implica una sustitución gradual de la concepción heredada o tradicional de la ciencia y la tecnología por una visión social y humanística.
Dentro de este enfoque se presentan los contenidos como necesidades o problemas a resolver. Se puede partir de problemáticas actuales y comparar con los problemas similares que se presentaron en otros contextos históricos. Cómo los resolvieron, qué respuestas se dieron al mismo problema en los distintos momentos de la historia. Teniendo en cuenta el contexto y los recursos con que contaban, cómo influía la política, la religión y las creencias en la estructura de conocimiento que se forjó para dar respuestas a esas problemáticas.
El enfoque CTS apunta a descartar la visión lineal y acumulativa y mostrar los conceptos científicos como resultado de un proceso de construcción colectiva en respuesta a situaciones problemáticas, en relación al contexto que les dio origen (Santos, 2003).

Los Obstáculos como objetivos
Considero obstáculo de aprendizaje aquellos conceptos que entorpecen la construcción de nuevo conocimiento. Baso mi concepción de obstáculo partiendo de las ideas de
Bachelard, "es en el acto mismo de conocer, íntimamente, donde aparecen, por una especie de necesidad funcional, los entorpecimientos y las confusiones. ... causas de estancamiento y hasta de retroceso, causas de inercia que llamaremos obstáculos epistemológicos" [1]
Un obstáculo se manifiesta por errores que no son debidos al azar. Son errores que aparecen una y otra vez, son reconocibles, se sabe que van a aparecer y que persisten.
Además, estos errores en un mismo sujeto están ligados entre sí por una fuente común, básicamente una manera de aprender o una concepción característica, un conocimiento anterior que tiene que ver con todo un dominio de acción.
Los alumnos al enfrentarse con estos obstáculos los pueden manifestar presentando dificultades desde el punto de vista descriptivo y ejemplificativo (Medin y Wattermoke, 1989). Es importante identificar los distintos obstáculos que se presentan en el aprendizaje de los mecanismos evolutivos para tener la oportunidad de abordarlos desde un punto de vista didáctico, es decir, como objetivos obstáculos que facilitan el aprendizaje de las nociones científicas (Astolfi 1988).
La detección de dichos obstáculos es importante para ser tenidos en cuenta en el diseño de las secuencias didácticas y las estrategias que ayuden a los alumnos a dar cuenta de ellos, enfrentarlos y en lo posible superarlos.
Los obstáculos epistemológicos no son necesariamente explícitos ni difíciles de franquear. La idea sería elucidar el conocimiento que obstaculiza, es decir, ver el contexto en el cual es o fue válido. Así mismo en el que no lo es, por lo que no se trata de eliminar el obstáculo, sino conocerlo para desarrollar estrategias para deconstruirlo.
Los obstáculos no se eliminan de una vez y para siempre, sino que son recurrentes y nunca se eliminan por completo. Pueden surgir tanto en el momento de construcción del conocimiento (primer momento) como en una etapa de finalización. Y pueden ser sorteados en un contexto determinado y mantenerse intactos en otros.
Según Bachelard (1938) habla de “ruptura epistemológica” sugiere que hay algo que romper, una barrera que debe ser derribada para incorporar nuevo conocimiento. Los obstáculos son residuos de maneras previas de pensar que, cualquiera haya sido su valor en el pasado, comienzan a bloquear la marcha de la investigación. El “sentido común” es, por supuesto, una fuente mayor de obstáculos epistemológicos
Las estrategias de enseñanza que se implementen para afrontar estos obstáculos dependerán en gran parte de la situación concreta en que se impartan, el contexto sociocultural, los intereses de los alumnos y los recursos con que se cuente entre otras cuestiones. Pero se debe comenzar por explorar la existencia de estos obstáculos y que los alumnos den cuenta de ellos, los expliciten y los registren de alguna manera para poder confrontarlos.

Secuenciación: Cuándo, qué y cómo
Teniendo en cuenta los obstáculos que se presentaron a lo largo de la historia en la construcción de las explicaciones y modelos evolutivos y los obstáculos que se presentan en el aprendizaje de las mismas  (que suelen ser equivalentes) se puede armar una secuencia siguiendo el orden en que fueron comprendidas y resueltas ciertas problemáticas.:
-          La evolución como cambio a través del tiempo: La extensión del tiempo geológico. La irreversibilidad de los cambios. El cambio de los seres vivos a lo largo de la historia. La evidencia fósil. Los fósiles más antiguos se encuentran en estratos más profundos y así se determina la antigüedad relativa de ellos. Cambio secuencial de fauna flora y ambiente geológico a través de las eras. Los obstáculos que se presentan con estos contenidos se relacionan con la comprensión del tiempo geológico y se recomienda el uso de analogías concretas para comprender ubicación, tamaño, extensión y simultaneidad de los hechos.
-          Unidad y diversidad de los seres vivos: lo que tienen en común todos los seres vivos. Que todo ser vivo nace de otro ser vivo. Diversidad de seres vivos. Clasificación en base a diferentes criterios. Los Reinos. Construcción de la complejidad. Niveles de organización.
-          Las especies. El concepto morfológico como tipo de ser vivo con atributos comunes. Concepto biológico poblacional de especie como comunidad reproductiva. Obstáculo: el esencialismo, la inmutabilidad. Como estrategias se recomienda trabajar con ejemplos concretos, variados y cercanos
-          Descendencia con modificación: Antecesor común. Representación de la evolución en forma de árbol, analogía con el árbol genealógico.
-          Origen de nuevas especies. Aislamiento reproductivo. Barreras. Los obstáculos: formación de híbridos, la construcción del concepto poblacional.
-          Selección natural y adaptación. La reproducción diferencial. La adaptación como resultado de la selección. Este es el concepto que mayores obstáculos presenta y es necesario tener estructurado conceptos anteriores para construirlo, como por ejemplo el de especie como poblaciones que ocupan un espacio y tiempo determinado con individuos que presentan variaciones pero que se reproducen entre si y dan descendencia fértil y al reproducirse aportan más variaciones a la población donde actúa la selección ante un cambio ambiental u otra presión selectiva. Otro obstáculo es la tendencia teleológica a considerar las adaptaciones como un ajuste predeterminado. La construcción progresiva de este concepto fundamental se puede realizar presentando situaciones problemáticas con casos históricos de selección artificial y comparar con casos de selección natural como el de la Carbonaria (Biston betularia) o problemas de resistencia a plaguicidas o antibióticos, ilustrarlos y armar analogías o juegos que los representen.
-          Origen de las variaciones: Genética mendeliana. Reproducción celular. Meiosis. ADN. Mutaciones. Simbiogénesis. Neutralismo. Reloj molecular. Deriva génica.
-          Macroevolución: Origen de los taxones superiores. Diversificación evolutiva. Equilibrio puntuado.
Desde la educación primaria se deben ir introduciendo y construyendo algunos de estos conceptos, como el cambio a través del tiempo, unidad y diversidad, ancestro común y la idea de especie como tipos de ser vivos que tienen atributos comunes y se reproducen entre si y dan hijos de su mismo tipo (Cañal, 2009).
Para superar los obstáculos es necesario confrontar  las ideas del “sentido común” con las fuentes históricas y las evidencias empíricas.
Es importante proporcionar buenos recursos como documentos auténticos, videos, casos e investigaciones fundamentadas, lecturas y narraciones históricas. Crear un ambiente favorable para facilitar el intercambio de ideas, permitir el diálogo, la discrepancia, el debate, guiar a los alumnos en la construcción de su propio discurso, facilitar su justificación con la búsqueda de pruebas, evidencias, y la confrontación auténtica.  Siempre ubicar a los alumnos en el contexto de la problemática a analizar, fomentar la curiosidad por la indagación, la necesidad de conocer más sobre el entorno que facilitó el desarrollo del concepto estudiado, sus relaciones, los ejemplos ilustrados, las problemáticas del momento y la comparación con las problemáticas actuales. Tratar de apoyar los enunciados con pruebas y justificar las conclusiones y que ellos,  los alumnos, sean capaces de convencer y convencerse a sí mismos con sus propias ideas, una vez justificadas, y puedan ser compartidas por otros.
Este artículo forma parte de una Ponencia presentada en la Universidad Nacional de San Martín por Marcela Torreblanca y el desarrollo de este enfoque se puede hallar en su libro “Tan Difícil Pensar Cómo Darwin” de Editorial EAE, España, 2012.
Bibliografía
ASTOLFI, P. (1988). El aprendizaje de conceptos científicos: aspectos epistemológicos, cognitivos y lingüísticos. La enseñanza de las ciencias naturales. Vol. 6 No. 2, junio, pp. 147-158.

BACHELARD, G., (1938), La Formation de l’esprit scientifique. París: Vrin. Edición española: La Formación del Espíritu Científico. Ed. Siglo Veintiuno Ediciones, 2003.

CAÑAL P. (1999) Acerca de la enseñanza sobre la Evolución Biológica en la Escuela Infantil y Primaria. Rev. Alambique Nº 62. pp.75-92. Barcelona, España.

FOUREZ G., (1997). Alfabetización científica y tecnológica: acerca de las finalidades de la enseñanza de las ciencias. Ed. Colihue. Bs. As. Argentina

MEDIN, C., WATTENMAKER, W., (1989). Category cohesiveness, theories and cognitive archeology. (En Neisser U. Concept and conceptual Development).  Cambridge University Press. pp. 25-62. Cambridge. UK.

QUINQUER, D. (2000). “Modelos y enfoques sobre la evaluación”, en Ballester, M., Batalloso J., Calatayud, M., Córdoba, I, Diego, J., Fons, M. Giner, T., Jorba, J., Mir, B. Moreno, I., Otero, L., Parcerisa, A, Pigrau, T., Pitaluga, I., Pujol, M., Quinquers, D, Quintana, H., Sanmartí, N., Sbert, C, Sbert, M, Weissman, H. (Eds) en Evaluación como ayuda al aprendizaje. Editorial Laboratorio Educativo. Graó. Barcelona - España..

TORREBLANCA M.(2012) Tan difícil Pensar como Darwin. Ed. EAE.



[1] Bachelard, G. (1938) La Formación del Espíritu Científico.

miércoles, 11 de febrero de 2009

DARWIN Y LA EVOLUCIÓN

Hace justo 200 años, el 12 de Febrero de 1809, nació en Shrewsbury, Inglaterra, Charles Robert Darwin, Hijo del prestigioso doctor Robert Waring Darwin y de Susana Wedgwood, durante su adolescencia, inicio estudios de Medicina y Teología (ninguno de los cuales termino), y en 1831, se embarca a bordo del H.M.S. Beagle, bajo el mando del capitán Robert FitzRoy (de 23 años), para realizar las labores de naturalista, durante un viaje para cartografiar el extremo sur de América. Este viaje sellaría el destino del joven, quien mas tarde y en base a lo observado durante la travesía, elaboraría la Teoría de la Evolución (1859).
Darwin resume el argumento central de la teoría de la evolución por medio de la selección natural de la manera siguiente:
"Dado que se producen más individuos de los que pueden sobrevivir, tiene que haber en cada caso una lucha por la existencia, ya sea de un individuo con otro de su misma especie o con individuos de diferentes especies, ya sea con las condiciones físicas de la vida (...). Viendo que indudablemente se ha presentado variaciones útiles al hombre, ¿puede acaso dudarse de que de la misma manera aparezcan otras que sean útiles a los organismos vivos, en su grande y compleja batalla por la vida, en el transcurso de las generaciones? Si esto ocurre, ¿podemos dudar, recordando que nacen muchos más individuos de los que acaso pueden sobrevivir, que los individuos que tienen más ventaja, por ligera que sea, sobre otros tendrán más probabilidades de sobrevivir y reproducir su especie? Y al contrario, podemos estar seguros de que toda la variación perjudicial, por poco que lo sea, será rigurosamente eliminada. Esta conservación de las diferencias y variaciones favorables de los individuos y la destrucción de las que son perjudiciales es lo que yo he llamado selección natural."
Darwin declaró frecuentemente que su trabajo biológico había incluido dos metas diferentes (1): establecer la evolución como un hecho, y proponer la selección natural como su mecanismo principal. “Yo tuve,” escribió, “dos objetivos distintos en vista; primero mostrar que las especies no han sido creadas separadamente, y segundo, que la selección natural ha sido el agente principal el cambio”


Las recientes investigaciones en el campo de la genética y el proyecto del genoma humano, han mostrado concluyentemente que todos los humanos somos esencialmente idénticos y que estamos genéticamente relacionados con todos los seres vivos que han habitado el planeta. Así esta visión nos permite tener un hondo sentido de unidad y respeto, no solo hacia los demás humanos sino que también, con el resto de las formas de vida. Hoy la validez de la teoría de Darwin de evolución por selección natural descansa en nuestra comprensión de los mecanismos moleculares. Por eso, concluimos ese Charles Darwin es una figura digna en la cual enfocarse, para construir una Celebración Global de Ciencia y Humanidad, que se debe promover como tradición común entre todos los habitantes del planeta.

“...la adaptación no es algo estático. Se produce de forma continua. Si el ambiente cambia, es preciso adaptarse de nuevo. Los seres que lo consiguen, medran y continúan dejando descendientes; los que no, se verán abocados al desastre, aun en el caso de que en el pasado hayan abundado..”

“Evolución es el cambio genético, a lo largo de las generaciones, en las poblaciones de seres vivos.”

Darwin fue un tipo con suerte

Charles Darwin (Feb. 12 1809 - Abr. 19 1882)

Darwin fue un tipo con suerte. Tenía talento y supo aprovechar las oportunidades que se le presentaron a lo largo de su vida. También como no tenía que trabajar para mantenerse él y a su numerosa familia tuvo el tiempo suficiente para estudiar, reflexionar, escribir y el dinero para publicar lo que escribía. Y tuvo una esposa, su prima, que realmente lo bancaba y sostenía espiritualmente, porque también tenía sus mañas y vivía periodicamente enfermo.
Nació en una familia acomodada, su padre era un médico muy bien reconocido. Su abuelo, Erasmus Darwin, un personaje excéntrico, también había sido médico y había escrito sobre la transformación de las especies. Su madre hija de un fabricante de porcelana fina que estaba muy bien economicamente. Para seguir con la tradición de la familia, lo mandaron a estudiar medicina. Pero en esa época se hacían prácticas sin anestecia, porque no existía todavía, y Darwin no aguantó y abandonó la carrera. Su padre, entonces lo obligó a que estudiara de clérigo, algo que le diera prestigio a la familia, Darwin aceptó porque pensaba que podría ser sacerdote en un pueblito rural y así tener mucho tiempo para hacer lo que en realidad le gustaba, juntar bichos, caminar y observar la naturaleza. Y se fue a estudiar a Cambridge. Ahí conoció los profesores que iban a influir en su vida, principalmente Henslow, su mentor. Fue él quien le propuso el viaje en el Beagle.
Darwin era inteligente, observador y muy sociable. Por su personalidad fue propuesto como acompañante del capitán Fizt Roy. En realidad, ni siquiera iba en un primer momento como naturalista, porque ya había uno en el barco, un tal Mc Cormick que después abandona, creo que en Río de Janeiro. Fitz Roy necesitaba alguien que le diera conversación y lo acompañara en su mesa. Y casi no acepta a Darwin cuando se lo presentaron porque no le gustó su naríz. El capitán creía que los razgos de la car definían la personalidad, y la naríz chata de Darwin, le daba la impresión de que sería un holgazán o poco confiable.
Igualmente, antes de entrevistarse con Fitz Roy, Darwin casi no viaja. Su padre se había opuesto completamente porque iba a abandonar los estudios y perder tiempo, pero después su tío (el padre de Emma, la prima que luego se iba a casar con Charles) intercedió y le dieron el dinero (porque tuvo que pagar para viajar) y accedió que viajara por dos años. Después el viaje duró mucho más, pero mientras tanto Darwin se fue haciendo famoso como naturalista.
Darwin antes de partir se había enamorado de Fanny Owen, pero ella no le contestó sus cartas y se tuvo que olvidar. Cuando volvió y fue a casa de los Wedgwood, los familiares del lado materno, se encontró con su querida prima Emma, que había sido amiga de toda la vida, su confidente, y quién intercediera para que pueda viajar. Ahí se dio cuenta que ella y toda la familia estaban esperando que se le declarase. Él creía que no lo iba a aceptar porque era bastante feo. Pero ella hacía rato que estaba esperando. Y así arregló su vida en la tranquilidad y el sostén familiar.
Pero antes de viajar Darwin ni siquiera era nombrado naturalista. Sabía montar y era buen tirador, pero no sabía nadar y tampoco había navegado alguna vez. Así que le costó bastante ambientarse al barco. Pasó la mayor parte del tiempo mareado y vomitando las primeras semanas. Además debía dormir en una hamaca. Cuentan que cuando pasaron el ecuador mientras cruzaban el Atlántico, , como era costumbre lo bañaron con agua fría y le dio una especie de pasmo. Pero al empezar a observar la naturaleza y asombrarse con lo que descubría empezó a sobreponerse de sus dificultades y a convertirse en el naturalista del Beagle. El capitán Fitzroy estaba encantado con su charla y le empezó a decir “Filos”, también le cedió más lugar para que pueda armar una especie de estudio e ir guardando las muestras que recolectaba.
Y fue así que el viaje del Beagle, armado para reconocimiento de costas que iba a hacer famoso a su capitán, se iba a convertir en el viaje que cambia la historia de la vida y se va a ser famoso por Darwin, que en realidad comenzó viajando como un supernumerario.
M. Torreblanca

HACIA LA SELECCIÓN NATURAL

EL CAMINO DE DARWIN

Darwin comenzó su primer borrador en 1937, según sus memorias se “inspiraba para ese trabajo en los principios de Bacon, sin teoría preconcebida”
Comenzó a coleccionar antecedentes relacionados con las especies domésticas, hizo circular cuestionarios impresos entre los criadores y leía muchos libros y publicaciones, incluso series completas de informes de sociedades científicas.
“Pronto me di cuenta que la selección era la clave del éxito que ha encontrado el hombre para razas útiles de animales y de plantas”
¿Cómo podría ser aplicada la selección a organismos vivientes en estado natural” Él intuía que ese sería el mecanismo que provocaría el cambio a través del tiempo, del cuál estaba convencido desde su viaje con el Beagle. Pero no se daba cuenta aún como operaba. Puesto que en la selección artificial era el hombre quien seleccionaba. Qué o quienes seleccionaban en la naturaleza. Existía un agente seleccionador. No, ¿entonces cómo sucedía? Aún no lo sabía: “Constituyó para mí un misterio durante algún tiempo”.
Pero la lectura oportuna elucidó la cuestión:
“En octubre de 1832, es decir 15 meses después de comenzada mi encuesta sistemática, alcancé a leer sólo por vía del entretenimiento el libro de Malthus sobre la población”
Malthus le brindó la idea de la “lucha por la existencia”
“estaba bien preparado, por haber observado prolongada y continuamente los hábitos de los animales y las plantas para apreciar la lucha por la existencia que se encuentra en toas partes; entonces se me ocurrió la idea de que en tales circunstancias, las variaciones favorables tenderían a ser preservadas, mientras otras menos felices, serían destruidas. El resultado de esto sería la formación de nuevas especies. Había por fin llegado a formular una hipótesis sobre la cual apoyar mi trabajo. Pero estaba tan deseoso de evitar todo preconcepto, todo prejuicio, que decidí no escribir ni el más leve bosquejo. Recién en julio de 1842 me di por primera vez, la satisfacción de redactar un resumen sucinto de mi teoría, de 35 páginas escritas a lápiz. Durante el verano de 1844 ese resumen fue alargado hasta alcanzar 230 páginas”
Stephen J. Gould denomina “annus mirabilis” a lo que en realidad fueron algo más de dos años, desde el regreso de su viaje con el Beagle hasta la lectura de Malthus. Según él durante ese lapso, Darwin fue muy prolífico en formular hipótesis y explicaciones del mecanismo que promovía el cambio en las especies a través del tiempo. “En su empeño por formular un mecanismo evolutivo durante su annus mirabilis… Darwin había abrazado, y rechazado en última instancia, una variedad de teorías contrapuestas que incluía la saltación, la variación inherentemente adaptativa y la senescencia intrínseca de las especies… Todas estas aproximaciones desechadas tienen en común el postulado de un impulso interno, basado bien en una variación a empujones (saltacionismo) bien en un cambio inherentemente direccional”
Cómo cité anteriormente, Darwin se autoproclamaba empirista, siguiendo los preceptos de Bacon. Pero ¿realmente desarrolló de esa manera su teoría?
Para Gould, el método utilizado fue el de ensayo-error. A medida que iba leyendo y acumulando datos probaba y desechaba teorías. “El método de ensayo y error, paso a paso, se convierte en la metáfora central del Darwinismo”
Gould establece que luego de haber establecido un dominio de verificabilidad, Darwin comenzó a acumular datos y “delineó su metodología histórica (nunca de manera explícita, desde luego, pero con tal fuerza acumulativa a base de ejemplos que el libro entero se convierte en «una larga argumentación» sobre la tratabilidad de su nueva ciencia”
Darwin vio la necesidad de desarrollar varios métodos de inferencia histórica, cada uno a la medida de la naturaleza y calidad de la evidencia disponible.


Darwin al proponer la teoría de la selección se basó en observaciones empíricas (actualmente las dividiríamos en ecológicas y genéticas) sobre el potencial reproductivo y la existencia de la variabilidad. Y estableció inferencias sobre la correlación de ciertas características biológicas de los individuos y sus probabilidades de sobrevivir y dejar descendencia sin intervención del azar. Y que dichos resultados de ese proceso selectivo se acumulan con el tiempo produciendo el cambio evolutivo. Por un lado y la adaptación de los organismos al medio por el otro.
También Darwin, intentó dejar claro que el uso de la expresión selección no es una "proyección" antropomórfica de las acciones teleológicas en los mecanismos causales, ni una simple metáfora afortunada. La selección artificial puede haberle sugerido a Darwin la idea de selección natural, como él mismo confesaba en una carta a Wallace de 1858, un año antes de publicar El origen de las especies: "Llegué a la conclusión de que la selección era el principio del cambio a partir del estudio de las producciones domésticas; y después, leyendo a Malthus, vi enseguida cómo aplicar este principio"11 Pero la validez del principio depende de conexiones objetivas que desbordan la sugerencia metafórica.
Darwin mismo, realiza aclaraciones sobre la elección de la expresión “selección natural”. Al parecer utiliza ésta al no encontrar “alguna mejor”.
“Diversos autores han interpretado erróneamente o puesto dificultades al término selección natural. Algunos hasta han imaginado que la selección natural produce la variabilidad, aunque implica únicamente la conservación de las variaciones que surgen y son beneficiosas al ser en sus condiciones de vida. Nadie pone reparo a los agricultores que hablan de los poderosos efectos de la selección del hombre, y , en este caso las diferencias individuales dadas por la naturaleza, el hombre elige con algún objeto, tiene por necesidad que ocurrir antes. Otros han puesto que el termino selección implica selección consciente en los animales que se modifican, y hasta se ha argüido que, como las plantas no tienen volición, la selección natural no es aplicable a ellas. En el sentido literal de la palabra, indudablemente, selección natural es una expresión falsa; pero ¿quién no pondrá nunca reparos a los químicos que hablan de las afinidades electivas de los diferentes elementos? y, sin embargo de un ácido no puede decirse estrictamente que elige una base con la cual se combina preferentemente. Se ha dicho que yo hablo de la selección natural como de una potencia activa o divinidad; pero como, ¿quién hace caso a un autor que habla de la atracción de la gravedad como si regulase los movimientos de los planetas? Todos sabemos lo que significa e implica estas expresiones metafóricas, que son casi necesarias para la brevedad. De la misma manera, también, es difícil personificar la palabra naturaleza; pero por naturaleza, sólo la acción conjunta y el producto de muchas leyes naturales, por leyes, la sucesión de hechos en cuanto son conocidos por nosotros. Familiarizándole un poco con los términos, estas objeciones, tan superficiales, quedarán olvidadas.” 12

jueves, 23 de octubre de 2008

La Teoría de la Evolución, enfoque CTS


La Historia de la Biología enfoque CTS
Lic. Marcela Torreblanca

PRIMERA PARTE
Introducción
Frecuentemente, en los libros de texto, cuando se desarrolla la historia de la Biología, se realiza un relato lineal, progresivo. Partiendo desde el presente, se buscan los indicios, las insinuaciones de las ideas del pasado que conectarían de alguna manera con las teorías aceptadas en la actualidad. Interpretando los hechos científicos del pasado con los fundamentos teóricos y prejuicios del presente, despojándolo de todo el contexto histórico, cultural y social. Esta visión whig de la historia se corresponde con la concepción heredada de la ciencia de orientación positivista.. Para la cual, la ciencia, como saber autónomo y aséptico que se produce por acumulación de conocimientos.
Esta concepción no puede sustentarse si se investiga el quehacer científico en relación con su época, en el contexto sociopolítico, en forma conjunta con los acontecimientos que lo traspasan y le dan razón de ser. Es posible que los objetivos y fundamentos que se perseguían entonces, sean muy diferentes a los que la interpretación retrospectiva y presentista pretende asignarles.
La producción científica de un periodo histórico determinado es muy probable que respondiera a intereses muy distintos a los actuales porque existían modelos sociopolíticos diferentes.
“...dicha opción hace difícil poder considerar el desarrollo científico como un proceso de acumulación” T. S. Kuhn, La Estructura de las Revoluciones Científicas, Ed. Fondo de cultura Económica , México, 1983, pag. 23.
La historia de la Biología puede ejemplificarse con el surgimiento y afianzamiento del paradigma evolutivo. Siendo éste el concepto eje de esta ciencia.
"Nada en la biología tiene sentido, si no se considera a la luz de la evolución". Theodosius Dobzhansky (1973)
El desarrollo de la teoría evolutiva, su sostenimiento y su aplicación pueden considerarse en correspondencia al contexto que posibilitó su desarrollo. Explicando su origen no sólo como la obra personal de Darwin y la posterior acumulación de conocimientos y pruebas que aportaron sus seguidores hasta concretar la Teoría Sintética en la cual asienta el conocimiento biológico actual, sustento de los últimos procesos biotecnológicos, sino como un proceso dinámico de interacción entre hechos e ideas inscriptas en un sistema más amplio donde decisiones político-económicas muchas veces intervinieron para que la historia tomara ese camino y no otro...
La fundamentación de este enfoque excede el tratamiento y los objetivos de este artículo, pero trataré de presentar mi opinión puntualizando algunos hitos más ilustrativos.

El origen del Darwinismo en la Inglaterra Colonialista

Los acontecimientos políticos-económicos influyen sobre el quehacer científico, tal vez es más evidente en la historia de la tecnología, pero también muchas ideas revolucionarias en el ámbito de la ciencia no hubiesen germinado si el transcurso de la historia político – económica no hubiese suministrado el contexto adecuado.
Si a principios del siglo XIX, Inglaterra no hubiese tenido la política de expansión y colonialismo económico que poseía, el famoso viaje del Beagle no hubiese tenido razón de ser, puesto que detrás de la fachada de viaje “de estudio y reconocimiento de costas” se ocultaban los auténticos objetivos políticos-económicos. También luego de su viaje, esta condición, le permitió a Darwin desarrollar sus estudios para probar su teoría: “...la potencia colonial y marítima de Inglaterra le permite tener corresponsales lejanos y hacer encuestas circulares por el mundo como no hubiese podido hacerlo en el siglo anterior...” (Marcel Prenant. Darwin. Ediciones Pueblos Unidos. Uruguay, 1947, pag. 48.)
En el momento que Darwin se debatía entre publicar o no su obra sobre el origen de las especies, había como una especie de caldo de cultivo para este tipo de ideas. Si él no hubiese publicado, seguramente otros lo hubieran hecho. Él mismo debe hacerlo, a sugerencia de sus amigos, antes que Alfred R. Wallace se le adelantara. Si bien Darwin fue el que escribió, recopiló las pruebas y llevó adelante sus estudios, su obra no hubiese sido posible sin el aporte de muchos miembros de la comunidad científica de esa época con los cuales intercambiaba ideas y ponía en consideración sus conclusiones. Si esa comunidad no hubiera alentado la producción de la teoría, es probable que no surgiría como obra de un solo hombre aislado.
En esa época, la industrialización crecía en Inglaterra en forma explosiva, lo que trajo consigo —entre muchos fenómenos sociales— la explosión de las poblaciones urbanas, la aglomeración en barrios miserables y la insuficiencia de los alimentos. Esto llevó a Malthus a predecir una catástrofe que aunque no ocurrió (porque llegó una revolución agraria la que solucionó el problema de la producción de los alimentos), sirvió para sostener su hipótesis sobre la lucha por la subsistencia. Darwin, leyó el libro de Malthus un día sábado, para distraerse, y allí encontró la explicación qué el estaba buscando, que venía intuyendo desde que conociera a los pinzones de las islas Galápagos.
Herbert Spencer acuñó la frase ``supervivencia del más apto'', popularizando la idea de que evolución no es más que una lucha sanguinaria en la que el más fuerte es el que sobrevive. La hipótesis caía como anillo al dedo en el ámbito económico: la explotación del hombre por el hombre es natural y, por lo tanto, moralmente aceptable. Base del capitalismo.
Esta interpretación sociológica de la teoría biológica, le sirve de maravillas a Inglaterra para justificar su superioridad colonizadora. También William Graham Sumner adaptó la teoría biológica para explicar la injusta realidad social del siglo XIX.
En las primeras ediciones Darwin no explicaba la selección natural con la frase la “supervivencia del más apto”, ésta, recién la introduce en la sexta edición y la toma de Spencer.
A partir de allí se generó toda una corriente sociológica que se ha dado en llamar darwinismo social que resultó de la extrapolación de una teoría biológica a la interpretación de otra realidad, justificada por intereses políticos-económicos.

Siglo XX: Hacia la unificación, la consolidación del paradigma
Durante el apogeo del positivismo, la Biología como las demás ciencias naturales se concebía como una ciencia inagotable, por la cual, mediante su estudio lograrían abrirse paso hacia los más ocultos secretos de la vida. Además imperaba el optimismo, puesto que la mayoría de los avances en el terreno biológico fueron aplicados a la medicina y se tenía la impresión que se estaban ganando todas las batallas, que se tenían las armas para vencer todos los males del mundo, gracias a los antibióticos, las tecnologías de diagnóstico, la tecnificación agraria, los plaguicidas y la mejora de la producción de alimentos...
En este entorno de convicción y esperanza se orientan las investigaciones de genética. Se realizan estudios a nivel cromosómico y se reduce la genética mendeliana a la genética molecular, interpretando las investigaciones de Mendel desde el conocimiento actual. Estos estudios fueron “redescubiertos” a principios del siglo XX por el holandés Hugo de Vries, el alemán Carl Correns y el austríaco Erich Von Tschermak; y de la reinterpretación que ellos dieron surgieron lo que hoy conocemos como las tres “leyes de Mendel”. Las cuales no fueron postuladas por Mendel, ya que sus objetivos y fundamentaciones distintas en su momento que los objetivos y circunstancias que movieron a sus “redescubridores” a formularlas. Es más cada uno posee una interpretación particular, de acuerdo a su enfoque o hecho que desea justificar.

En 1910, Morgan comienza a vincular estos trabajos con los desarrollos en citología dando forma a lo que hoy conocemos como genética clásica o teoría cromosómica de la herencia.
Estas leyes fueron aplicadas por un lado en los incipientes estudios de genética molecular y en el campo de la genética de poblaciones que fue a auxiliar a la teoría evolutiva aportando pruebas sobre la selección natural.
En cualquier libro de texto podemos seguir la historia de la genética discurriendo en forma continua y lineal desde su supuesto origen con Mendel, pasando por la obra de sus redescubridores, por los trabajos de Bateson en Inglaterra, por la escuela de Morgan hasta llegar al descubrimiento del ADN y toda su significación, sin tener en cuenta que el significado de las teorías por ellos desarrollados y los conceptos por ellos utilizados y los sistemas conceptuales y los contextos a partir de los cuales esos conceptos toman significado no eran constantes, no tenían las mismas finalidades...
Por ejemplo, de Vries quería demostrar por medio de las leyes de Mendel su teoría sobre las macromutaciones y el carácter saltacionista del proceso evolutivo. William Bateson que también se preocupaba por los mecanismos evolutivos, es el que introduce el término genética.
En 1908 se formula la ley de Hardy-Weinberg que relaciona las frecuencias génicas con las genotípicas en poblaciones panmícticas. Entre 1918 y 1932 la larga polémica entre biométricos y mendelianos se zanja finalmente: Ronald Fisher, Sewal Wright y J. B. S. Haldane llevaron a cabo la síntesis del darwinismo, el mendelismo y la biometría y fundan la teoría de la Genética de poblaciones.
Así, durante el periodo de 1937-1950, surge la Teoría Sintética de la Evolución, de la unión de los darwinistas con los genetistas, más el aporte de las evidencias paleontológicas.
El aporte de la genética de poblaciones cambió la concepción evolucionista moderna, en la que la población desempeña un papel de crucial importancia. Si bien la selección actúa en la adecuación de un individuo, la constante variabilidad genética, y por lo tanto fenotípica, de los individuos se genera solamente en el seno de la población. El interés de los biólogos evolucionistas se ha centrado consecuentemente en el nivel organizativo de las poblaciones, particularmente en la población concebida como el conjunto de individuos con los que otro puede estar genéticamente relacionado a lo largo de su vida.
Genetistas y naturalistas hicieron contribuciones medulares al desarrollo de lo que en las décadas de los treinta y los cuarenta llegó a conocerse como la "síntesis moderna del darwinismo". La paleontología, tendió un puente hacia la genética de poblaciones, demostrando que aquélla se conformaba al marco estructural teórico de ésta, con lo que se completó una visión global y unificadora del pensamiento evolucionista.
Hasta la década de los sesenta, esta síntesis del pensamiento evolutivo era el paradigma unificador de la ciencia de la biología. Pero en el desarrollo de esa misma ciencia nuevos descubrimientos fueron cuestionando algunos puntos, que sin ser claves son importantes a la hora de seguir manteniendo la posición incuestionada y coherente que la teoría poseía. Por un lado, desde la biología molecular: una buena parte de la evolución del ADN no tiene relación aparente con aspectos adaptativos del organismo y es, en consecuencia, independiente de los procesos de selección natural. Los productos de los genes, las proteínas estructurales, presentan niveles muy altos de diversidad y variabilidad, incluso dentro de una misma especie.
Las consecuencias de los avances científicos se reflejan en la tecnología y esto retroalimenta a la ciencia. En la posguerra se fomenta a la investigación a nivel molecular y se persigue descifrar la estructura del código fundamental de la herencia. Por otro lado, en oposición a los científicos occidentales, en la Unión Soviética se avalaba política y económicamente al neolamarkismo de Lysenko (un ejemplo clásico de la influencia de las ideas políticas y la intolerancia en la ciencia). Durante más de treinta años, durante el gobierno de Stalin, intentó imponer la herencia de caracteres adquiridos tratando de aclimatar el trigo en la helada Siberia y haciendo perseguir y desterrando a cuanto científico darwinista existiese y a todo el que refutase su hipótesis, provocando no sólo un retraso en la ciencia y la biotecnología soviéticas sino además una cruenta tragedia donde desaparecieron muchos científicos.

lunes, 24 de diciembre de 2007


"Solitario George", no sabe cómo procrear

Julio 03, 2007 Galápagos Reuters

GALÁPAGOS. Expertos en conservación analizan por qué no concibe la famosa tortuga, única en el mundo, para evitar su extinción.Mientras científicos buscan una compañera para el ‘solitario George’, el último sobreviviente de una especie de tortugas que habita en las islas Galápagos, algunos creen que los esfuerzos para evitar su extinción podrían ser vanos.Aun si encuentran a una compañera, George no ha estado interesado en reproducirse en el pasado y podría no saber cómo hacerlo, dicen ex cuidadores y expertos que han trabajado con la gigantesca tortuga que reside en el archipiélago.“La búsqueda es un tiro al aire, pero es emocionante a la vez”, dijo Linda Cayot, una consejera científica del Galapagos Conservancy y ex cuidadora de la tortuga. “George puede ser fisiológicamente incapaz de reproducirse”, añadió.Hasta hace poco este galápago era considerado el último ejemplar de una subespecie de tortugas descubierta en la isla Pinta. Sin embargo, a inicios de este año, científicos de la Universidad de Yale dijeron que habían descubierto un macho en la isla Isabela descendiente de un varón de Pinta y de una hembra de Isabela. El hecho podría significar que existan tortugas de Pinta en Isabela.Pero, incluso si encuentran a una compañera potencial y compatible, a través de pruebas de sangre, George ha demostrado poco interés en la reproducción con las hembras que se guardan junto con él en la estación de investigación científica Charles Darwin.“Él tiene problemas (...), probablemente nunca vio a una hembra y varón de su propia especie mientras se reproducían”, dijo la bióloga suiza Sveva Grigioni, quien trabajó con George hace trece años.Si hasta cuando introdujeron a varones más jóvenes con hembras en la reserva de George, el solitario reptil no pudo concebir la idea de copular.Grigioni dice que es capaz de conseguir que tortugas eyaculen en minutos, pero tras perder meses estimulando manualmente a George, no pudo extraer semen del animal.La edad no es problema para George. Científicos consideran que tiene entre 60 y 90 años y que podría vivir hasta los 200, siendo capaz de reproducirse.Ícono de la conservaciónLa posibilidad de que George no sea el último de su clase ha dado una señal de alerta en el mundo. El New York Times expresó el temor que George pudiera perder su condición de la “criatura más rara” del planeta, una característica que ha generado donaciones para la conservación de las islas.“Hasta este momento ha sido el principal atractivo turístico de la estación Charles Darwin, el ejemplo típico de lo que llaman recaudadores de fondos como un carismático ejemplar de la megafauna”, aseguró el matutino en un editorial.

Enseñanza de la Evolución

Los peligros del fundamentalismo
En los últimos años Darwin y la evolución son el frente de lucha de los partidarios de la ciencia, por un lado, y la derecha tradicionalista, principalmente cristiana evangelista. En diferentes estados norteamericanos, como Kansas, Alabama o Georgia, la biología científica, la evolucionista, se tiene que explicar en los colegios como una teoría en igualdad de condiciones que las explicaciones de la Biblia: el llamado "creacionismo". Pero, ¿hay una divergencia en el plano científico que justifique estas políticas? Lo que se suele seguir llamando "teoría de la evolución" es el único marco teórico científico en el que se pueden entender los descubrimientos en biología (tanto zoología como botánica, pero también biología molecular, genética, o biología evolutiva), en paleontología o antropología. Aunque el "juicio del mono", en el que resultó condenado John Tomas Scopes, un profesor en Tennesee que enseñaba la evolución, fue en 1925, la situación parece repetirse y retrotraerse a la primera controversia que las ideas de Darwin y Wallace generaron en la Inglaterra victoriana del XIX. La evolución es no solamente una teoría, sino un hecho suficientemente demostrado en la naturaleza y en el laboratorio. Tan demostrado como que la Tierra tiene unos 4.500 millones de años de edad, que la vida nació en ella hace más de 3.600 millones de años y que los organismos pluricelulares tienen más de 800 millones de años de antigüedad. Como teoría, parte del darvinismo, de la idea de la selección natural como fuerza que moldea el cambio de las especies. La biología molecular permitió establecer el mecanismo de acción de la evolución, cómo operan los genes, sus expresiones (el fenotipo) y las poblaciones. Desde la publicación de "El origen de las especies", en 1859, las teorías evolutivas han ido evolucionando "valga la redundancia- para proporcionar la llamada Síntesis Moderna, en la que se desarrollan las ciencias biológicas. Quienes se oponen a su enseñanza suelen contraponer el llamado "creacionismo científico" que en esencia significa que el texto de la Biblia cristiana es una verdad científica, un recuento exacto de hechos reales que sucedieron. No es realmente ciencia, como hacía notar el paleontólogo Stephen Jay Gould: "puedo imaginar observaciones y experimentos para comprobar si es falsa cualquier teoría evolucionista que conozca, pero no sé qué datos potenciales podrían conducir a los creacionistas a abandonar sus creencias". Por ejemplo, muchos cristianos fundamentalistas creen que el Universo fue creado el 23 de octubre del año 4004 antes de Cristo. Hay evidencias, en los registros fósiles de la Tierra, que tienen mucha más edad que el Universo. Pero un creacionista dirá entonces que Dios creó esos fósiles en el 4004 con la apariencia de que fueran anteriores. Otros creacionistas propondrán que los métodos de datación son incorrectos, o que los estratos no pueden contar la historia de la vida. Dentro de los ataques, algunos llegan a presentar huellas (como las del río Paluxy, en Texas, EEUU) en las que parecen cohabitar humanos modernos y dinosaurios. A pesar de que ningún paleontólogo serio cree que tales huellas correspondan a pies o manos humanos (o que aparezcan hasta herramientas fosilizadas, como el martillo de London, Texas!!!), los creacionistas siguen aireando esto como prueba de que la evolución miente. Por el contrario, cada día se están publicando estudios que confirman diferentes aspectos de las teorías evolutivas, como predicen las teorías científicas que, sin embargo, y por razones políticas, son atacadas por la mayoría moral estadounidense. Porque, conviene recordarlo, religión y política se dan la mano en este resurgir del fundamentalismo religioso, una práctica que está siendo ya exportada a otros países, especialmente en Sudamérica.
Los pensamientos creacionistas sostenidos por los fundamentalistas de la derecha, si bien se escudan detrás de la religión, tiene un trasfondo mucho más oscuro y grave, es una cuestión política y económica, que se utiliza para someter y manipular a los ciudadanos por medio de su fe y creencias sagradas.
Existe detrás de todo esto unas razones muy peligrosas relacionadas con la educación y la alfabetización científica - tecnológica del pueblo, que atentan contra la democracia y la libre elección de los ciudadanos en temas relacionados con su bienestar, su salud y el medioambiente. Al no enseñar evolución se niegan las bases de la investigación genética y la biotecnología, el conocimiento científico va a pasar a pertenecer a unos pocos privilegiados. Ese conocimiento en manos de unos pocos que van a ejercer el poder, tiene ya un alto valor económico. Sabemos de empresas privadas que patentan genes y medicamentos obtenidos biotecnológicamente, manipulando seres vivos genéticamente; y el ciudadano, quien es el usuario de esos medicamentos, alimentos y demás productos genéticamente modificados, no podrá decidir, protestar, requerir, votar en pos de su defensa. El pueblo perderá el control de las políticas científicas, las multinacionales y las empresas económicamente poderosas definirán qué investigar, si conviene o no económicamente investigar para sacar la vacuna del sida, o crear nuevas variedades de soja, etc. La manipulación de virus y bacterias, no tiene nada de creacionista, en los laboratorios se estudia como mutan y evolucionan estos microorganismos y en la actualidad se puede intervenir en esa evolución. Al negar este hecho, se niega la ciencia y al tener la población ignorante se pierden los controles democráticos, unos pocos, con gran poder económico decidirán cosas tan importantes como la salud, el medioambiente, el futuro de la humanidad, la evolución de la vida del planeta Tierra de aquí en adelante. Porque creámoslo o no, la evolución sigue su curso a pesar de la humanidad y sus creencias.

Más información sobre estos temas en el Escéptico digital: (Boletín electrónico)
http://digital.el-esceptico.org/
De Internet: el retorno de los Charlatanes:
Para sustentar su opinión, los creacionistas nos regalan afirmaciones descabelladas sin ningún dato al canto, como que el hombre convivió con los dinosaurios, que la Tierra no puede tener 4.500 millones de años ni el universo puede tener 15.000 millones de años y que la extinción de los dinosaurios se debió al diluvio (dicho de otro modo, Noé decidió no hacerle caso a su dios y no se le dio la gana meter en su arca parejas de basilosaurios, apatosaurios, velociraptors, hadrosaurios, diplodocos, ceratopsios y las demás variedades que forman los miles y miles de especies de dinosaurios). El brillante físico Wolfgang Pauli dijo de las teorías tan desprovistas de comprensión y tan mal definidas que "ni siquiera están equivocadas". La frase se aplica perfectamente a mitociencias como la patraña creacionista, que desprecia tantísimos aspectos del conocimiento humano y es tan extravagante e irracional que asombra a quienes se asoman a ella. Tratar de demostrar que está simplemente "equivocada" es como tratar de convencer a un paranoico de que nadie lo persigue o darle un curso de teoría de las probabilidades a un ludópata. La única base del creacionismo es el fundamentalismo protestante. Las distintas iglesias protestantes son continuas productoras de talibanes cristianos, y vaya usted a saber por qué los católicos de otros países se apuntan a todas esas loqueras.